Chiste
El espía del espacio que venía de Melmac (y de la Zarzuela)
Se ha filtrado la imagen definitiva. Olviden los audios de Corinna, los elefantes de Botsuana y las cuentas en Suiza. La verdadera amenaza para la Jefatura del Estado tiene pelos, es de color naranja, mide un metro veinte y proviene del planeta Melmac.
Una fotografía robada mientras la Familia Real veía el caótico partido de Francia en el Mundial de 2026 ha revelado el secreto mejor guardado de Zarzuela: ALF, el alienígena de la mítica serie de los 80, vive con ellos.
El "Gatogate" de la Zarzuela
En la imagen, captada de refilón a través del reflejo de un televisor de plasma (pagado con fondos reservados, presumiblemente), se puede ver perfectamente la silueta hocicuda de ALF sentado en el sofá principal. No solo eso: se le ve intentando tragar, de un solo bocado, a uno de los corgis reales.
Desde los sectores más a la izquierda del tablero político ya se han pedido explicaciones urgentes:
Un encaje perfecto en la aristocracia
Analizándolo con perspectiva, la convivencia tiene todo el sentido del mundo. ALF representa los valores más puros de la vieja aristocracia:
Fuentes cercanas a palacio aseguran que Letizia está desesperada intentando que ALF consuma kombucha y acelgas ecológicas, mientras él insiste en pedir pizzas de madrugada a cargo del contribuyente. Por su parte, el monarca parece encantado: por fin hay alguien en la foto familiar que tiene las orejas más grandes que los Borbones.
El debate está servido en el Congreso. Mientras la derecha argumenta que ALF es "un baluarte de la Hispanidad intergaláctica", desde este blog lo tenemos claro: la Transición no terminará hasta que el extraterrestre pague el IVA de sus camisas de flores.
Una fotografía robada mientras la Familia Real veía el caótico partido de Francia en el Mundial de 2026 ha revelado el secreto mejor guardado de Zarzuela: ALF, el alienígena de la mítica serie de los 80, vive con ellos.
El "Gatogate" de la Zarzuela
En la imagen, captada de refilón a través del reflejo de un televisor de plasma (pagado con fondos reservados, presumiblemente), se puede ver perfectamente la silueta hocicuda de ALF sentado en el sofá principal. No solo eso: se le ve intentando tragar, de un solo bocado, a uno de los corgis reales.
Desde los sectores más a la izquierda del tablero político ya se han pedido explicaciones urgentes:
- Presupuesto oculto: ¿Está el catering de Melmac incluido en los Presupuestos Generales del Estado?
- Crisis diplomática: ¿Cuántos gatos callejeros del distrito de Moncloa han desaparecido desde que el alienígena se instaló en el palacio?
- Estatus legal: ¿Tiene ALF la doble nacionalidad o está bajo la figura de "Alien Inmigrante de Alto Standing"?
Un encaje perfecto en la aristocracia
Analizándolo con perspectiva, la convivencia tiene todo el sentido del mundo. ALF representa los valores más puros de la vieja aristocracia:
- No trabaja.
- Tiene un humor rancio que solo hace gracia a los de su misma especie.
- Destroza la casa ajena y la culpa siempre recae en el eslabón más débil (en este caso, el pobre Willie Tanner, que en la versión española bien podría ser el presidente del Gobierno).
Fuentes cercanas a palacio aseguran que Letizia está desesperada intentando que ALF consuma kombucha y acelgas ecológicas, mientras él insiste en pedir pizzas de madrugada a cargo del contribuyente. Por su parte, el monarca parece encantado: por fin hay alguien en la foto familiar que tiene las orejas más grandes que los Borbones.
El debate está servido en el Congreso. Mientras la derecha argumenta que ALF es "un baluarte de la Hispanidad intergaláctica", desde este blog lo tenemos claro: la Transición no terminará hasta que el extraterrestre pague el IVA de sus camisas de flores.
EL VIRUS "ROJO"